Hazte una lista de des-propósitos para el 2015

Llegada esta fecha del año es bastante típico ponerse a hacer acopio de nuevos objetivos…¿Verdad? Tendemos a hacer inventario de los propósitos que nos gustaría conseguir en el nuevo año, hacernos listas interminables con promesas inconclusas y llenamos la mochila con unos pocos de objetivos más añadidos, de aquellos no conseguidos en el año anterior…¿Te ha pasado esto alguna vez? 

Me doy cuenta cada año que este momento es como cuando llega el verano y sólo vemos anuncios de helados y lugares de vacaciones. En estos dí­as podemos encontrar en cada esquina, tí­tulos que dan nombre a cursos, seminarios, teleconferencias, revistas, anuncios, que dicen “Diseña tus objetivos de éxito para el 2014″, “Haz que tus objetivos del nuevo año se cumplan”, “¿Quieres cumplir tus objetivos para este nuevo año?” y ?sabes qué? 

¡Todo esto no sirve para nada! Así­ que este año no tengas propósitos… 

Que no salten las alarmas, me explico. Con esto no quiero decir que no haya que tener deseos, objetivos, metas, propósitos, ¡claro que sí!, ni que no haya que hacer una lista o colocarlos en un plan de acción, ¡para nada! soy la primera que cree que es la única manera de conseguir la vida personal y profesional que deseamos, sin embargo, si queremos conseguir verdaderos resultados de éxito, las cosas han de hacerse con sentido. Es decir tener un plan para hacer un plan o dicho de otro modo, contar con un método eficaz (o varios).

En muchas ocasiones no contar con una manera de hacer, es justamente lo que hace que no consigamos hacer de ninguna de las maneras... 

¿Qué es lo que nos suele pasar para que año tras año vayamos arrastrando propósitos?

Estas son las dos grandes razones con las que he “lidiado” en primera persona y que me encuentro a diario en clientes y alumnos:

1. “Envalentonamiento pasajero”: Esto es como cuando nos invade la exaltación de la amistad que todos conocemos, cuando nos hemos tomado dos copitas de más.

En el momento de hacer la lista de propósitos de año nuevo, nos suele rodear un ambiente motivador, festivo que nos emborracha de emoción en la mayorí­a de los casos. Entonces nos da como un subidón tipo “este año me como el mundo”  que hace que metamos en la saca de objetivos cualquier cosa que consideremos que “tiene” estar en esa lista sin haber valorado algunos elementos indispensables para que no sean objetivos eternamente pendientes, como por ejemplo estos dos:

– El nivel de compromiso real: A veces son objetivos que los demás piensan que debemos tener. Si son “deberías” o “tendrías”, valora realmente si el propósito es tuyo y si de verdad quieres conseguirlo (no debes ni tienes, si no quieres)

– Si contamos con los recursos necesarios: Hay veces que para conseguir los objetivos necesitamos diferentes recursos, más allá de mi voluntad y mis ganas de conseguirlos. Hazte una lista de lo que necesitas para que puedas cumplir con éxito el propósito.

2. Hay “super-habit” de propósitos en nuestra lista y no tenemos un plan para conseguirlos: Este es el segundo motivo universal.

Pretendemos conseguir 10 ó 20 cosas a la vez y todas tenemos que empezar a conseguirlas en enero. Y todo esto sin habernos sentado a hacer un plan de acción, valorar los objetivos, minimizar riesgos, priorizar, ponerles fecha, saber si son alcanzables…Es como si le pedimos a un músico que toque todas las notas y todos los instrumentos de una canción a la vez. Ufff!! las probabilidades de que eso acabe en frustración o que salga “un churro” son elevadas.

Y no es que lo diga yo…Cuando era pequeña no lo veí­a claro, pero me sorprendo en ocasiones con el sentido útil de algunos refranes populares. En este caso “Pasito a pasito se hace el caminito” está cargado de sentido. También lo dice la frase no menos popular de uno de los grandes del éxito, Donald Trump “Piensa en grande y actúa en pequeño” 

Tendemos a pensar que hacer una lista interminable es ser fuertes y valientes y desde mi opinión y experiencia considero que en ocasiones, ser fuertes y valientes es deshacerte de “exceso de equipaje”, de apegos o en este caso de propósitos a los que no les toca porque en ese momento no tienen sentido en tu vida.

Así que, con el objetivo de proporcionarte un nuevo método de conseguir tus objetivos, mi propuesta este añoo es que te hagas una lista de des-propósitos.

Si propósito es la voluntad o intención de hacer una cosa, te sugiero que este año te hagas una lista de los propósitos que no te aportan, “te des-proposites” y le pongas voluntad o intención de dejar de hacer determinadas cosas. De los “propósitos obsoletos” que te llevan acompañando años porque un día los apuntaste a la lista y nunca te has puesto a ello, de los que ni siquiera quieres pero que quedan bien en la lista o alguien te dijo que los tení­as que conseguir, de aquellos que te causan estrés, los que no encajan en tu vida, los que sabes de antemano (porque a veces lo sabemos) que no vas a conseguir porque en realidad no estás comprometido o simplemente de los que no te da la gana alistar este año.

Des-hazte de responsabilidades innecesarias que en forma de propósito no hacen otra cosa que cargarte peso para comenzar el año.

Y esto ¿cómo lo hacemos?, ¿cómo saber cuáles son des-propósitos? A continuación te comparto algunas cuestiones y acciones que pueden ayudarte a reflexionar sobre ello:

1. Piensa en la recompensa de conseguir cada uno de los propósitos: Imagí­nate consiguiéndolos y valora el nivel de satisfacción y los beneficios de hacerlo. ¿Es alto?¿Es bajo? ¿Ni fu, ni fá? Si la respuesta encaja con alguna de las dos últimas, puede ser un des-propósito…La respuesta definitiva estará dentro de ti.

2. ¿Cuentas con los recursos para conseguirlos? Observa si cada uno de los objetivos son realizables. Por poner un ejemplo sencillo: Imagina que quieres correr una maratón de 40 Km de aquí­ a tres meses ¿Tienes la forma física adecuada? ¿Podrás conseguirla en el tiempo que tienes? ¿Tienes el equipo deportivo?…Si no es así, una de dos, “des-propositate”, planea incluir el propósito en otro momento.

3. ¿Qué puedes empezar a hacer desde el dí­a 1 de enero para conseguir los objetivos? Como decía hace unas líneas, solemos cargarnos de propósitos de repente..Todos anuales además y claro…la sensación es como si pedimos 10 préstamos y todos tenemos que pagarlos a la vez.

Te sugiero que valores en que tres propósitos puedes empezar a trabajar desde el minuto uno y sean esos tus propósitos de año nuevo. Los demás, pueden ser des-propósitos temporales y puedes colocarlos en tu plan de acción para más adelante (Para el siguiente trimestre, semestre…) Trocea el pastel en lugar de querer comértelo entero…te evitarás empachos.

4. ¿Qué emoción te genera ese propósito? Todos sin excepción, tenemos emociones. Las emociones bien entendidas nos dan información muy valiosa para todo y no es menos cuando se trata de tomar decisiones relacionadas con los objetivos.

Pregúntale a tu emoción con cada uno de los propósitos. ¿Qué sientes cuando piensas en ese objetivo? Alegrí­a, pereza, estrés, angustia, ansiedad, entusiasmo, pasión…Aunque lo ideal es saber qué hay detrás de la emoción (lo que significa y cómo poder gestionarla) a priori, en base a la emoción primaria que sientas y llevando a cabo los puntos anteriores, puedes determinar la lista en la que incluir ese propósito…¿sigue en la de propósitos? ¿o pasa a la de des-propósitos?

5. ¿Es tuyo ese propósito? En ocasiones nos alistamos propósitos que con toda la buena intención, alguien piensa que son buenos para nosotros “Sara, deberías de estudiar idiomas” y zas! a mi lista de propósitos, sin embargo quizás a mi no me apetece un pimiento estudiar idiomas o no entra dentro de mis planes en ese momento. ¡No lo hagas!

Si es mí­o o no, determina el grado de responsabilidad y compromiso que le pondrás al objetivo y por tanto aumentará o disminuirá las probabilidades de éxito de conseguirlo.

En muchas ocasiones no es poner si no quitar, lo que nos ayuda a ganar. Quitarte el miedo, te ayuda a ganar, quitarte peso de la mochila te ayuda a ir más ligero, quitarte culpas te ayuda a sumar en felicidad, y en ocasiones restar propósitos te ayudará a sumar éxitos. 

¿Cuáles son tus des-propósitos para este año?

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Por Sara Duarte – Directora de la Escuela Motivalia Coaching y autora del libro: “Salud, Dinero y Amor: Los secretos de la gente realmente feliz”