Habilidades para ser un Coach de 10 (2ª Parte)

Seguimos con la segunda parte de las habilidades necesarias para ser un coach de 10…¡Que lo disfrutes! y sobre todo te sea de mucha utilidad.

6- Congruencia:

Otra de las habilidades requeridas en el coach, es su consistencia entre lo que piensa, dice y hace. El coach no puede exigir al coachee algo que él mismo no estaría dispuesto a cumplir.

Una clara muestra de buen Coaching en ese sentido, la tenemos en los deportes, con entrenadores que antes practicaron el deporte que enseñan.

Un buen proceso de Coaching corresponde a un control congruente en el coach. Los valores del coach son la estructura de su congruencia.

 7. Flexibilidad:

La flexibilidad en el Coach, se refiere más concretamente a la variedad de herramientas por un lado: a los múltiples recursos; a los diferentes ángulos de percibir un problema y sus posibles soluciones…

y por otro, a estar preparado para cambiar el método y/o la estrategia, en un momento determinado, si la que estamos siguiendo no están funcionando.

A re-encuadrar los resultados que se van consiguiendo si estos desmotivan al Coachee (transformarlos en aprendizaje y experiencia), a la redefinición de sí mismo y la relación con el Coachee, a las técnicas variadas para el desarrollo; a resurgir con nuevas fuerzas después de un fracaso y detectar, asimilar, confrontar y resolver el cambio en el momento adecuado…

Ser flexibles nada tiene que ver con ser pasivos, resignados o débiles.

Un Coach flexible tiene una mayor capacidad de “estirase” mental, emocional y físicamente sin hacerse daño y sin dañar a otros. Desarrollar nuestra habilidad de flexibilidad nos llevara a otro nivel de madurez, de humildad y de expansión de nuestra visión.

8. Habilidad para ser un “optimista inteligente”:

 Está claro que lo que pensamos, en general, determina lo que hacemos o decimos, por lo tanto, si de lo que se trata es de conseguir resultados de éxito, lo más eficaz es pensar y ayudar a pensar en positivo y con optimismo, diciéndonos que todo saldrá bien y que conseguiremos los objetivos a pesar y gracias a las dificultades…¿no?

El matiz por el que quisiera hacer hincapié en el concepto que da nombre a este punto, “optimismo inteligente”, es que, en ocasiones nos quedamos ahí, en el “pensamiento positivo”, sin embargo, eso no sirve…

Le llamo inteligente por que el Coach con esta habilidad no se queda en el pensamiento, ayuda a convertir ese pensamiento en acción. No basta con pensar en positivo, hemos de pasar al hecho, por eso es importante ser optimista, porque todo lo que nos sucede lo podemos usar para avanzar, pero no hemos de quedarnos en el pensamiento. Hemos de actuar y ayudar a que el Coachee se convierta en optimista inteligente de la misma manera.

Por otro lado, en este sentido, también es importante incluir en este concepto, la actitud mental positiva y el uso de lenguaje positivo, enfocando las acciones y las palabras en el sentido constructivo. No es lo mismo decir, “no te preocupes, dejarás de sentirte así de mal” que “Esto será pasajero, seguro que pronto te sentirás mejor…”, es lo mismo, con palabras distintas y que sin duda, dará como resultado una predisposición y logros diferentes.

 “Optimistas y pesimistas viviremos lo mismo, sin embargo será muy diferente la manera y experiencia que obtengamos  de la vida” Seamos y ayudemos a ser optimistas inteligentes.

 9. Habilidad pro-activa y orientación a la acción:

Es muy importante estar orientados a la acción como Coaches, a conseguir resultados, logros y tener en cuenta y transmitir la importancia de que actuar es la única manera de conseguir resultados reales y de que siempre siempre se logran cosas. “Siempre hay aprendizaje para el ojo entrenado”.

 Es imposible no lograr, incluso cuando no logramos “nada” en apariencia, estamos logrando algo, aprender.

Pro-actividad en Coaching es: anticiparse mas que reaccionar a las necesidades del cliente; buscar soluciones al problema antes que explicaciones; enfocarse en los resultados mas que en lo no conseguido a tiempo, además de cumplir la agenda y el plan…

Es entender en todos los sentidos de que no hay fracasos, sólo experiencia y aprendizaje…”Unas veces se gana y otras se aprende”.

10. Creatividad:

 El Coaching no sólo es conversación, hay que hacerlo vivencial, hacer que la persona experimente cada momento del proceso en sus propias carnes, con ejemplos y contextos adaptados a sus necesidades.

El coach tiene que ser creativo. Ha de ser capaz de generar opciones y soluciones diferentes e innovadoras. Puede utilizar distintas pruebas, cuestionarios, encuestas o “teatrillos”…Todo vale si la manera ayuda a avanzar en los objetivos.

A veces, puede ser incluso útil un cambio de lugar físico  para fomentar el cambio de perspectiva del Coachee. Algún sitio diferente puede permitir desconectar y reconectar con la esencia de las cosas: la naturaleza por ejemplo puede mejorar la energía, la inspiración, la creatividad…

Pon en marcha tu imaginación…

 11. “Hacer lo que hay que hacer” (Disciplina):

La única seguridad que tiene el coachee para lograr sus metas, es la propia disciplina.

Es muy importante ser capaz de llevar una estructura organizada del proceso y de cumplir con todos los compromisos que se van adquiriendo.

Para hacer cumplir las tareas, el coach puede diseñar una red y una estructura acordada de esa disciplina, de esta manera ayudará al Coachee a cumplir los compromisos también.

Esto ayuda a priorizar, enfocarse en la actividad principal, eliminando los elementos distractores.

Disciplina en este caso, es: Hacer lo que hay que hacer hacer, cuando se ha de hacer, “guste” o no. Tanto el coach como el Coachee.

Ya tienes la lista competa de las principales habilidades para ser un Coach con apellido de excelencia. Revisa, toma notas y pregúntate cuáles son las habilidades que ya tienes y aquellas que puedes mejorar para para ser un Coach de 10 o de 100 🙂

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